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Interfaces: las sabelotodo

diciembre 16, 2019

La tecnología moderna de interfaces convierte las soluciones de visualización inteligentes en una estrategia de entrada en la transformación digital.

La tecnología moderna de interfaces convierte las soluciones de visualización inteligentes en una estrategia de entrada en la transformación digital. 


La gran visión del siglo XXI, el Internet de las cosas, es la perfección de la comunicación interconectada: en un futuro no muy lejano, viviremos en una red compleja que comunicará todo lo que sea inteligente o que se haya hecho inteligente artificialmente mediante tecnología digital a través de internet. Gente con gente, gente con máquinas, máquinas con máquinas: una misión compleja, ya que no solo crece enormemente el número de objetos que se deben comunicar entre sí, también su «centro de lenguaje», el software, cambia mediante las actualizaciones, nuevas versiones o adaptaciones personales de manera permanente. Asimismo, cambian también las condiciones marco de la comunicación: nuevas normativas legales, condiciones de mercado modificadas, avances tecnológicos, etc.
 

No obstante, hay una palabra mágica para controlar esta majestuosa tarea: «interfaz». Este concepto describe el lugar (físico o del software) en el que transcurre la comunicación en la red de datos: el punto de contacto entre dos o más unidades de hardware y software.  Para que las unidades de este punto puedan comunicarse entre sí, deben estar todas las funciones de traducción y los conocimientos sobre las modalidades de comunicación disponibles: protocolos, estándares de comunicación, modos de funcionamiento, etc. Solo así podrá cada dispositivo, después de haberse identificado, interactuar con otro.

En la interfaz, se encuentra el secreto de la digitalización. Es la que hace factible la comunicación en la red digital. Es más: a través de interfaces, se pueden interconectar los procesos operativos con los sistemas de planificación central (ERP) de tal forma que determinados acontecimientos (registrados por las cámaras, por ejemplo) desencadenen de forma automática determinadas acciones como cambios de piezas, órdenes de mantenimiento, etc. El software de ERP puede proceder de diferentes fabricantes: las interfaces inteligentes traducen los «lenguajes» extraños de manera fiable.
 

La vía rápida hacia el futuro digital
 

La automatización digital permite regular la colaboración de los diferentes sistemas de hardware y software sin que intervenga el hombre mediante el uso de tecnologías de interfaz. Las cadenas de producción y suministro interconectadas se convierten de esta manera en redes de valor en las que la producción y la logística se funden en una unidad. Esta transformación digital conlleva una reducción de los gastos de funcionamiento, un aumento de la eficiencia y al establecimiento de nuevos modelos de negocio orientados al cliente.
 

Muchas PYMES tienen la impresión de que la digitalización les desbordaría financieramente y en lo que respecta a sus conocimientos en vista de la gran complejidad de las estructuras y procesos digitales y dudan de si implementarla es buena idea o no. No obstante, la experiencia dicta que la tecnología moderna puede facilitar y rentabilizar los primeros pasos hacia la era digital mucho más de lo que se cree.
 

Con los conocimientos adecuados sobre interfaces, los proyectos de digitalización tendrán éxito sin que los costes se disparen, ya que la capacidad de integrar todo tipo de dispositivos en una red digital interconectada permite a las empresas seguir usando infraestructuras o máquinas de las que ya disponen. No será necesario cambiar una amplia flotas de máquinas que provengan de distintos fabricantes gracias a esta compatibilidad con versiones anteriores. Las interfaces inteligentes se interconectan entre sí sin problemas: un elemento fundamental para proteger su inversión. Además, permiten agregar nuevos dispositivos, independientemente del fabricante, sin grandes esfuerzos a la red.

No solo las tareas que sean relevantes para la seguridad se pueden automatizar mediante la tecnología avanzada de las interfaces, sino también la vigilancia y el control basados en cámaras de los procesos de producción y logísticos. Como resultado, la protección y eficiencia de los procesos además de la seguridad ante averías y la fiabilidad de los sistemas interconectados alcanzarán una nueva dimensión.

Visión general y datos: la tecnología clave de las PYMES

Asimismo, la conexión de las cámaras y datos de los sistemas corporativos pone a disposición de la empresa una gran cantidad de herramientas para automatizar la seguridad (por ejemplo: los controles de acceso) y la documentación de procesos. De esta forma, se minimizan los riesgos de responsabilidad, por ejemplo: al constatar mediante las cámaras y la información del código de barras el estado de las mercancías entrantes y salientes así como la ruta que han seguido dentro de las instalaciones y guardar esta información en el sistema ERP. Desde el seguimiento de un envío hasta la localización de un palé perdido: las opciones de esta tecnología son inagotables.

Muy ventajoso: la automatización de los procesos supone también optimizar los procesos rutinarios. Ahora, comparar datos de forma manual se realizará mucho más rápido mediante la comunicación directa de máquinas y sistemas informativos y los resultados se registrarán en tiempo real en el software de planificación: se reducirán de esta forma los gastos de recursos de personal y financieros mientras que desciende al mismo tiempo la incidencia de errores. La visualización de los procesos unida a la conexión con los recursos de datos de la empresa forma parte del futuro. Para las PYMES, surge de esta manera una tecnología clave en lo que respecta a su futura capacidad competitiva. Hay que dejar de lado la actitud vacilante y actuar a tiempo.


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